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propio templo. Antaño era habitual que el

baño no tuviera ni tan siquiera una ventana.

¿Qué ocurre entonces si se conecta este

espacio a un jardín, a un patio? ¿Si se favorece

mediante la luz una nueva dimensión comple­

mentaria de la limpieza y la regeneración?

¿Qué sucede si se confieren al baño cualidades

que nos inviten a estar? Es decir, que podamos

utilizarlo para la recarga de energía.

Desde MEM se han diseñado las más diversas

arquitecturas rituales centradas en elementos

muy distintos. MEM tenía un carácter más

bien contemplativo – acaba de aludir a ello –,

mientras que TARA LOGIC era sumamente

corporal y vital. Actualmente apreciamos, en

la arquitectura de la serie DEQUE, que se

trata más de “escultura del baño” que de una

estructuración del espacio propiamente dicha.

¿Cómo aborda los distintos diseños? ¿Qué

criterios guían su toma de decisiones?

Vemos la nueva grifería y consideramos el

contexto en el que podría hallar acomodo.

En una primera fase, Sieger Design desarrolla

la forma de la grifería. Y esta forma predeter­

mina también indirectamente el lenguaje

arquitectónico. Así pues, el baño ritual actúa

en principio como una especie de amplifica­

dor arquitectónico, a fin de hacer aún más

claramente comprensible el mensaje formal

de la grifería. Por ejemplo, al comparar MEM

con DEQUE, se constata que ambas series

poseen cualidades poéticas muy distintas.

MEM tiene una salida ancha, semejante a una

cascada. Y la acompaña de un lenguaje formal

exclusivo y extremadamente minimalista. Dos

superficies superpuestas como elementos de

control, etc. El agua sale de este arco puro de

estilo spa. Es un concepto muy arquetípico.

Esto es lo que me impulsó a dotar a la arqui­

tectura de una estructura que armonizara con

ello. Quería presentar el espacio como una

exquisitez. De ahí que inicialmente lo supri­

miera todo. Ya no había bañera, tan solo una

pila empotrada en el suelo. Sustituimos la

ducha de techo por una trama de agujeros.

Junto a la pila se hallaba una especie de

nervadura de madera, además de algunos

cojines junto a la pared, con la intención

deliberada de invitar a quedarse. Uno se seca,

se sienta sobre un cojín y disfruta de las

vistas de este jardín paradisiaco. Todo estaba

fuertemente impregnado por la idea de la con­

templación. Una arquitectura sensorial, clara­

mente desvinculada así del concepto puramen­

te funcional y pragmático del cuarto de baño.

¿Qué conclusiones arroja la comparación con

el baño DEQUE?

DEQUE es un diseño muy radical de Sieger

Design. Radical en cuanto a sus proporciones.

Precisamente en comparación con MEM, que

tiene un componente de esbeltez. DEQUE es

fuerza concentrada, extremadamente compri­

mida. Un ángulo recto duro que discurre plano

sobre el agua. Lo interesante a este respecto fue

que – por ejemplo con ELEMENTAL SPA – ya

habíamos dado un paso más allá en la arquitec­

tura. Empiezas dentro de la casa y traspasas

la envoltura exterior, sales al mundo. Para

DEQUE me fijé en las arquitecturas paisajísti­

cas. El arquitecto italiano Carlo Scarpa fue una

fuente de gran inspiración. Un arquitecto

fascinante, que precisamente ha trabajado

mucho en Venecia, la ciudad del agua. Además 191

reflexionamos sobre la manera en que general­

mente se estructura el agua en el contexto

urbano. Piense por ejemplo en los canales de

Holanda. En última instancia, pretendíamos

desarrollar una arquitectura que se abstrajera

del espacio concreto. La idea era escenificar un

circuito de agua coherente, que destilara un

lenguaje arquitectónico, pero que resultara

igualmente imaginable en un loft como en un

antiguo palacio. Por lo tanto, si en el caso de

MEM todavía definimos muy deliberadamente

The Lagoon, 2009